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JAVIER BORES 2º EN EL DESAFIO LURBEL CALARES 2016

 

Nuestro compañero se sube al pódium en la Speed Trail (18km)

Además nos regala una completa y emocionante crónica de su experiencia:

Javier Bores Meta"Carrera corta pero agónica. Empezamos a buen ritmo, y yo me quedé en un segundo grupo al de cabeza, intentando en todo momento guardar algo de fuerzas para la última subida una pared de 1,5 km con 350+, y sobre todo lo última bajada en 3,7 km 550-. Poco a poco la gente de delante fue empezando a caer hasta que finalmente se quedaron dos corredores destacados por delante, un tercero un poco descolgado, y yo unos metros por detrás. Tras pegarnos unos cuantas pasadas el tercero, Jesús Barbera, a la postre vencedor de la prueba, prefiero dejarle que se marché pues veo que va muy fuerte y no me interesa entrar en esa guerra. Poco a poco él se va acercando al dúo de cabeza, que siguen unos 20/30 metros por delante, y los tres se escapan de mi vista, y así va pasando la carrera. En un momento determinado, aparece un corredor por detrás y me adelanta, aunque después de una breve lucha en una bajada, descubro que no se me va, pues a pesar de que noto que lo está intentando, no consigue sacarme más que unos metros de ventaja, y así llegamos al avituallamiento de Bochorna, última parada previa a la pared del Ardal, en el cual por cierto yo no paro, ya que llevo mi propio agua en la mochila, así que recupero la cuarta posición y sigo corriendo.

Sin embargo, el corredor que acabo de dejar atrás, no se da por vencido, sale esprintando del avituallamiento y se vuelve a poner delante, volviendo a tomar unos metros de ventaja. En ese momento, empezamos a ascender la pared del Ardal, el terreno es muy técnico, y además tiene un desnivel brutal, eso sumado a que es un pedregal, formado por piedras y arena blanda, hace que no es que no se pueda correr, sino que apenas se puede ni andar. Por momentos, me encuentro echando las manos al suelo y trepando para poder mantener el equilibrio. Para mi sorpresa, el corredor que iba delante mío, cuarto clasificado, va más despacio que yo, así que poco a poco le recupero terreno y le adelanto, pero para sorpresa mayor, me encuentro con que los tres primeros, a los que hacía tiempo que ya había perdido la pista, están solo unos metros más arriba, así que acelero el paso como puedo, y jadeando, con la Frecuencia cardiaca al límite, empiezo a coger al tercer clasificado. Lo cojo y lo adelanto, para darme cuenta de que el segundo anda unos metros por delante. Llegamos así arriba, yo en tercera posición, con dos corredores muy pegados a mi por detrás, el segundo unos metros por delante y más o menos a tiro, y el primero escapándose a gran velocidad. Una vez recupero aire, empiezo a apretar todo lo que puedo, no solo para intentar pillar al segundo, sino también para que no me adelanten a mi los de atrás, intento no mirar atrás pues estoy bajando a todo lo que puedo, y el desnivel de 550- en algo menos de 4 km, sumado a la roca y mi total desconocimiento de la ruta, hacen que vaya totalmente concentrado en el camino. Unos metros más abajo consigo atrapar al segundo clasificado, lo adelanto y aprieto los dientes un poco más, voy a todo lo que puedo, sigo sin mirar atrás y noto como poco a poco la respiración del tercer clasificado se va a alejando. Aparecen dos mujeres en una curva y me gritan animándome, y me dicen que voy, o el primero o el segundo, esto es como un chorreón de energía, pues a pesar de saber que iba más o menos así, siempre te queda la duda, de si habrá algún corredor que no has visto, o que no tienes controlado. Intento apretar un poquito más si cabe, miro el reloj y veo que estoy corriendo a 2:50 min/km, ¡¡Dios!!, menos mal que sólo quedan 10 minutos de carrera, mi gemelo empieza a quejarse, y también el dedo meñique de mi pie derecho, que en forma de contracciones musculares, me recuerdan que he bebido muy poca agua, y obviamente ahora no es el momento. Intento concentrarme y olvidarme de los calambres, y pienso en lo poquito que queda para llegar a la meta. Entro en Yeste pueblo, sigo sin oír al corredor que me persigue, aunque prefiero no mirar atrás para no caerme, aprieto los dientes, y después de un pequeño repechito, por fin la meta... Segundo clasificado del speed trail del Desafio Lurbel Calares 2016. Abrazo a Jesus, ganador de la prueba y nos damos la enhorabuena."